miércoles, 6 de noviembre de 2013

Identificación


Por Jiddu Krishnamurti

    Por qué te identificas con otros, con un grupo o con un país? Por qué te consideras un cristiano, budista o hindú? Por qué perteneces a una de innumerables sectas? Religiosa y políticamente uno se identifica a sí mismo con uno o más grupos mediante la tradición o el hábito, mediante impulso, prejuicio, imitación o pereza. Esta identificación pone fin a toda comprensión creativa, y entonces se convierte en una mera herramienta en las manos del jefe de partido, del sacerdote o del líder favorecido.

    Cuando nos identificamos a nosotros mismos con otros, es eso un indicio de amor? La identificación implica experimentación? La identificación no pone fin al amor y al experimento? La identificación, ciertamente, es posesión, la afirmación de propiedad; y la propiedad niega amor, o no? Poseer es estar seguro; posesión es defensa, es hacerse invulnerable. En la identificación hay resistencia, sea obvia o sutil; y es el amor una forma de resistencia auto-protectora? Hay amor cuando hay defensa?

    El amor es vulnerable, flexible, receptivo; es la forma más alta de sensibilidad, y la identificación hace a la insensibilidad. Identificación y amor no van juntos, uno destruye al otro. La identificación es esencialmente un proceso de pensamiento por el cual la mente se resguarda y se expande a sí misma; y al convertirse en algo debe resistir y defender, debe poseer y descartar. En este proceso de conversión, la mente o el ser crece más fuerte y más capaz; pero esto no es amor. La identificación destruye la libertad, y sólo en libertad puede existir la forma más alta de sensibilidad.

    Para experimentar, debe haber identificación? El acto de identificación no pone fin a la investigación, al descubrimiento? La felicidad que la verdad trae no puede ser si no hay experimentación en el auto-descubrimiento. La identificación pone fin al descubrimiento; es otra forma de pereza. La identificación es una experiencia que sustituye, en este caso, falsamente.

    Para experimentar, toda identificación debe desaparecer. Para experimentar, no debe haber miedo. El miedo impide la experiencia. Es el miedo lo que hace a la identificación – identificación con otros, con otro grupo, con una ideología, etc. El miedo debe resistir, suprimir; y en este estado de defensa propia, cómo puede haber aventura hacia lo desconocido? La verdad o la felicidad no pueden existir sin emprender el viaje hacia las formas del ser. No puedes viajar lejos si estás anclado. La identificación es un refugio. Un refugio que necesita protección, y lo que es protegido se destruye temprano. La identificación trae destrucción sobre sí misma, y por ende el constante conflicto entre varias identificaciones.

    Mientras más luchamos a favor o en contra de la identificación, más grande es la resistencia para el entendimiento. Si uno está consciente de todo el proceso de identificación, externa e internamente, si uno ve que es una expresión hacia afuera proyectada por la demanda interna, entonces hay una posibilidad de descubrimiento y felicidad. Aquel que se ha identificado a sí mismo no puede conocer jamás la libertad, en la cual toda verdad nace.

* Este texto ha sido interpretado y traducido por Santiago Navarro

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