Violencia
estructural
Término
comúnmente atribuido a Johan Galtung,
el cual introdujo en el artículo “Violence, Peace, and
Peace Research” en 1969. Se
refiere a una forma de violencia donde alguna estructura social o
institución social puede perjudicar a las personas evitando que las
mismas lleguen a sus necesidades básicas. Elitismo
institucionalizado, etnocentrismo, clasismo, racismo, sexismo,
adultismo, nacionalismo, heterosexismo y discriminación por edad son
algunos ejemplos de violencia estructural.
Según Galtung, en
lugar de transmitir una imagen física, la violencia estructural
es una “discapacidad evitable de las necesidades fundamentales
humanas”. Así como es evitable, la violencia estructural
es una gran causa de muerte prematura y discapacidad innecesaria.
Como la violencia estructural
afecta a las personas de forma diferente en varias estructuras
sociales, está muy vinculada a la injusticia social. Se dice que la
violencia estructural
y la violencia directa son sumamente interdependientes, incluyendo
violencia familiar, violencia racial, crímenes, terrorismo,
genocidio y guerra.
En
su libro “Violence: Reflections on a National Epidemic”,
James Gilligan define
violencia estructural como “el aumento de las tasas de muerte y
discapacidad sufrida por aquellos que ocupan los niveles más bajos
de la sociedad, en contraste con las tasas de muerte relativamente
más bajas experimentadas por aquellos que están por encima”.
Gilligan describe
en gran parte este “exceso de muertes” como “no naturales” y
las atribuye al estrés, vergüenza, discriminación y denigración
que resultan de los niveles más bajos. Él recurre a Sennett
y Cobb,
quienes examinan el “concurso por la dignidad” en un contexto de
desigualdad dramática.
Violencia
cultural
La
“violencia cultural” se refiere a aspectos de la cultura que
pueden ser usados para justificar o legitimar la violencia
estructural o directa, y puede ser ejemplificada por religión e
ideología, lenguaje y arte, ciencia empírica y formal.
La
violencia cultural hace que la violencia directa o estructural se vea
o se sienta “bien”, o por lo menos que no sea vea “mal”,
según Galtung. El estudio de la violencia cultural refleja la
manera en la cual el acto de violencia directa y el hecho de
violencia estructural sean legitimados y por ende aceptables en la
sociedad. Un mecanismo de la violencia cultural es cambiar el “color
de la moral” de un acto de “rojo/malo” a “verde/bueno”, o
por lo menos a “amarillo/aceptable”.
Alcance
internacional
En
1984, Petra
Kelly escribió en su libro,
Fighting for Hope:
“Un
tercio de 2000 millones de personas en los países en desarrollo muere
de hambre o sufre de desnutrición. El 25% de los niños muere antes
del 5to cumpleaños.
Menos del 10% de los 15 millones de niños que murieron este año han
sido vacunados en contra de las 6 más comunes y peligrosas
enfermedades infantiles.
La vacunación cuesta £3
(3 libras esterlinas) por niño. Al no hacerlo nos cuesta 5 millones
de vidas al año. Estos
son clásicos ejemplos de
violencia
estructural.”
La
violencia estructural es atribuida a específicas organizaciones de
la sociedad que lesionan o dañan a las personas, en pequeñas y
grandes proporciones. Explicando su punto de vista sobre como la
violencia estructural afecta la salud de la gente subalterna o
marginada, el médico antropólogo Paul
Farmer escribe:
“Sus
enfermedades son el resultado de violencia estructural: ni siquiera
la cultura o la voluntad individual son culpables; más bien, los
procesos históricos dados (y a menudo impulsados económicamente) y
las fuerzas conspiran para restringir al organismo individual. La
violencia estructural se presenta sobre todo aquel cuyo estatus
social le niega el acceso a los frutos de los progresos científicos
y sociales.”
Esta
perspectiva ha sido continuamente discutida por Paul
Farmer, como también por
Philippe Bourgois y
Nancy Scheper-Hughes.
Los
teóricos argumentan que la violencia estructural está incrustada en
el actual sistema mundial. Esta forma de violencia, la cual está
aparentemente centrada sobre arreglos sociales desiguales, no es
inevitable, según ellos. Acabar con el problema
global de la violencia
estructural requerirá acciones que pueden ser inviables a corto
plazo. Para algunos esto indica que puede ser más fácil dedicar
recursos para minimizar los impactos dañinos de violencia
estructural. Otros, como el futurista Wendell
Bell, ven una necesidad
de una visión a largo plazo
para guiar proyectos de justicia social. Muchas violencias
estructurales, como el racismo y sexismo, se han convertido en una
ocurrencia tan común en la sociedad que aparecen casi invisibles. A
pesar de este hecho, el sexismo y racismo han sido el centro de
intensa resistencia cultural y política por muchas décadas.
Reformas significantes han sido logradas, sin embargo el proyecto
permanece incompleto.
...continuará
- El artículo original en inglés: https://en.wikipedia.org/wiki/Structural_violence#cite_note-1
* Interpretado y traducido por Santiago Navarro
...continuará
- El artículo original en inglés: https://en.wikipedia.org/wiki/Structural_violence#cite_note-1
* Interpretado y traducido por Santiago Navarro

