jueves, 9 de junio de 2016

La ley universal de la vida (lo que yo creo)

   Esta publicación consiste en asociaciones de perspectivas científicas y artísticas de personas que quiero destacar y están relacionadas con algunas de sus obras, entre otras informaciones. Está basada en observaciones y experiencias personales; es una manifestación de mi entorno, el cual me permitió llegar a esto.

   La idea es compartir la utilidad de esta ley universal. Una ley es una descripción (generalmente matemática) de las mecánicas del "cómo" de un fenómeno. Difiere de una teoría ya que no ofrece una explicación. En este caso el fenómeno es la vida. Escribí sobre la misma el día 3 de julio de 2015 y desde ese momento la adopté conscientemente de forma exclusiva. Antes de esto y luego del análisis retrospectivo, considero que las decisiones relevantes que tomé en mi vida tienen mucho que ver con esto, ya sean errores y aciertos, todo sirve para el siguiente paso, porque las palabras bueno y malo no tienen en realidad un significado.

   En 1922, físicos descubrieron una complementariedad fundamental en la materia, es decir, la coexistencia entre los componentes más pequeños de la materia (protones, neutrones, electrones, neutrinos, anti-neutrinos y positrones) son eternamente inter-transformables. La complementariedad es esencial para el éxito de un Universo constantemente regenerativo, el fenómeno identificado como el opuesto del positivo no puede ser negativo, o malo en este caso, ya que ambos son necesarios. Todo es bueno para el Universo si tenemos en cuenta este fenómeno de inter-opuestos.
- Segmento de "Critical Path" - R. Buckminster Fuller

   Fuller define la palabra "creer" como la aceptación de un fenómeno físico sin alguna evidencia experimental. En este caso presento mi testimonio experimental, no descarto el error y tampoco dejo de cuestionar las cosas.

   El siguiente escrito es un enfoque simple y su valor principal reside en la felicidad del ser humano. Para ser feliz uno tiene que disponer del tiempo necesario para hacer lo que ama, pero primeramente debe cubrir las necesidades básicas de vida como una alimentación adecuada (la cual conlleva a una salud óptima), un hogar con instalaciones apropiadas para el huésped y el medio ambiente, acceso a la información y energía eléctrica. No hay que confundir deseos con necesidades, abstengámonos a los valores básicos, ya que el resto no es en realidad importante, como vamos a ir viendo más adelante.

   "Si quieres encontrar los secretos del Universo, piensa en términos de energía, frecuencia y vibración"
- Nikola Tesla

   Anteriormente mencioné la materia, o sea, energía condensada. Nosotros somos energía y estamos vibrando todo el tiempo. Debemos determinar la frecuencia y lo que nos hace vibrar. 

   "Sabemos ahora que todo ser humano genera un campo electromagnético de alta frecuencia que lo rodea -exquisitamente efímero, pero exquisitamente real. Cada campo del individuo puede alternarse entre positivo y negativo. Cuando un individuo se siente predominantemente negativo el campo es negativo, y vice versa"
- R. Buckminster Fuller

   "Ves sin ojos,
    vuelas sin alas,
    existes sin formas.
    La energía eres tú" 
 - Michael Reynolds   

   Aquí es donde entra en observación el arte y su importancia en la vida. Se puede considerar también que vivir la vida en sí es un arte, no hay una sola forma de vivirla, a pesar de que nos digan lo contrario. Hablaré de la música en especial, pero se puede aplicar a las demás artes.

   "Suelo pensar en música. Vivo mis ensueños en música y veo mi vida en términos de música" 
- Albert Einstein

   Existen 3 estados de energía presentes en la música(arte) donde realizamos(o somos) las siguientes acciones:

- Percibir 
- Interpretar (Jugar)
- Crear

   Estos estados nos representan a nosotros mismos, la energía. Debemos pasar por estos 3 estados para completar un ciclo, una vibración o pulso. La frecuencia con la cual lo hagamos depende de las facultades de cada uno y su relación con los demás, eso se va definiendo con el tiempo. Esto es lo que yo considero trabajo, es toda actividad que nos hace funcionar en armonía con la naturaleza y todo lo que la conforma. Cómo podemos saber si estamos en el estado apropiado o cuándo debemos cambiar? Cómo sabemos si lo estamos haciendo correctamente? Cómo saber si debemos desarrollarnos en otras artes? Es simple, todo aquello que posibilita la transición o la permanencia en un estado es AMOR.

    "Luego de mis experiencias con el LSD y la meditación pude darme cuenta que todas las cosas buenas y fuertes que sostienen a la vida provienen del amor"
- George Harrison

    Con el siguiente gráfico se puede visualizar el concepto establecido anteriormente:




    "La vida es como un paseo en un parque de atracciones y podemos cambiarla cuando queremos. Al final es simplemente una elección sin esfuerzo, entre el miedo y el amor"
- Bill Hicks

    Puedes estar el tiempo que quieras en cada estado o pasar a otro siempre y cuando sientas que tu intención es positiva. El problema es que las personas tienden a quedarse en uno o dos estados como máximo porque es ahí donde se sienten cómodas, ignorando lo que va pasando a su alrededor sin completar el ciclo. No tenemos la culpa porque el sistema nos hace competitivos y acumulamos así una identidad que queremos defender.

    "Eres nada. Puedes tener tu nombre y tu título, tu propiedad y tu cuenta bancaria, puedes tener poder y fama, pero a pesar de todas estas falsas garantías, eres nada. Puedes luchar contra ella a través de adoraciones personales o colectivas, pero cualquier separación mental ante la nada es un obstáculo para el entendimiento. Tú y la nada son un fenómeno conjunto, cualquier enfoque distinto inevitablemente te llevará al conflicto y a la miseria. Cuando hay descubrimiento, la experiencia de esa nada como tu existencia hará desaparecer el miedo. Sólo así es posible lograr la tranquilidad mental, y en esta tranquilidad la verdad viene al ser"
- Jiddu Krishnamurti

    Llamémosle amor a toda intención positiva que tengamos para con nosotros mismos y con los demás. En algún momento inicial de la historia se encontraron dos organismos que se necesitaron para superar alguna situación adversa, la cual es necesaria para dar lugar al amor. Como se dijo, negativo y positivo son esenciales y ahora simplemente estoy extendiendo este concepto a mayor escala. El amor es abierto, nos permite sensibilizarnos, nos permite disfrutar sin culpa (percibir), nos da la libertad de ponernos en el lugar de los demás y de jugar sin miedo a equivocarnos y ser juzgados (interpretar). Nos da la fuerza para expresar algo nuevo que sentimos sin temor a presiones externas (crear). No hay por qué temer, además se disfruta todo el proceso plenamente, no es eso lo que importa a fin de cuentas?

    "No creo que ganar dinero para consumir bienes sea el único propósito de la humanidad en este planeta. Si te preguntas cuál es nuestro propósito, te daré una pista... tiene que ver con crear y compartir"
- Bill Hicks

    Ahora, con tanto arte ya existente en el mundo, por qué debemos seguir creándolo? Por qué seguir haciendo arte? El ciclo debe completarse para crear otro pulso o vibración y seguramente alguien va a poder percibirlo, generando así una continuación. Es un instante único en el tiempo presente de un valor inmensurable, tal vez el creador no pueda verlo de esa forma durante ese lapso, teniendo en cuenta todo el arte ya existente y procesado, pero para una nueva vida puede ser algo inspirador. La vida es arte, hay que vivirla como tal.
  
   "Arte es una recreación de la realidad de acuerdo a los juicios de valor metafísico del artista"
- Ayn Rand

    A continuación se puede apreciar el gráfico de la función periódica seno como ejemplo:

 


- Es una onda, vibración o pulso
- Es una función trascendente porque trasciende al álgebra en el sentido que no puede ser expresada en términos de una secuencia finita de operaciones, sea suma, resta, etc...
- Es una función independiente en un sentido algebraico de dicha variable
- Es una función periódica, sujeta al tiempo
- Es el recorrido por los 3 estados de energía

    El cambio es la única constante, he ahí la importancia en lo trascendental. Esta ley puede utilizarse como una herramienta de introspección (inspección interior) y el ser humano debe apuntar hacia esa dirección, la cual le permitirá conocerse a sí mismo durante el trayecto y desarrollarse hasta alcanzar su independencia personal en todos los sentidos. No es un fin lo que buscamos, sino convertirnos en un medio regenerativo que seguirá mejorando las cosas. Uno tiene que darse cuenta que las verdaderas batallas son internas, una vez que uno lleva sus valores por el camino correcto puede ser feliz durante este proceso y si logra su independencia puede disponer del recurso más preciado, el tiempo. En estas instancias se vuelve inevitable querer lo mismo para los demás, lo cual creará un pulso más grande hasta que todos estemos vibrando como una sola unidad. Tenemos la tecnología y el conocimiento para llegar a este objetivo y producir todos nuestros recursos vitales de manera sustentable, es cuestión de llevar a la práctica sin miedo a equivocarnos, porque esa es la única manera de aprender a discernir entre las energías positivas y negativas. No hay necesidad de seguir compitiendo, debemos optar por la colaboración, porque el éxito en realidad es el resultado positivo que nace de nuestras relaciones con los demás y nuestro medio ambiente.

"...and in the end, the love you take is equal to the love you make"
- The Beatles



* El concepto central de este estudio son los 3 estados de energía y fue desarrollado por quien escribe estas líneas.


------------------------//------------------------

Obs: Si hay algunas expresiones que resultan familiares y no están citadas es porque probablemente ya fueron adoptadas hace tiempo y puestas en práctica (o no recuerdo de dónde salieron). Así como puedo aceptar que 2 + 2 = 4, puedo decir que creo en las matemáticas. Si adopto y comparto una perspectiva humana puedo decir que creo en la humanidad.

Gracias, Jesi

miércoles, 20 de abril de 2016

Ceremonias y conversión

Por Jiddu Krishnamurti

     Puedes ser convertido de una creencia a otra, de un dogma a otro, pero no puedes ser convertido al entendimiento de la realidad. Creencia no es realidad. Puedes cambiar de idea y opinión, pero la verdad o Dios no son una convicción: es una experiencia que no está basada en ninguna creencia, dogma o en otra experiencia previa. Si tienes una experiencia que nace de una creencia, tu experiencia es la respuesta condicionada de esa creencia. Si tienes una experiencia inesperadamente, espontáneamente y construyes experiencia sobre la primera, entonces la experiencia es meramente una continuación de memoria, la cual responde en contacto con el presente. La memoria siempre está muerta, volviendo a la vida solamente en contacto con el presente vivo.

     Conversión es el cambio de una creencia o dogma por otro, de una ceremonia a otra más gratificante; y no abre las puertas de la realidad. Al contrario, la gratificación es un obstáculo a la realidad. Eso es lo que las religiones organizadas y grupos religiosos intentan hacer: convertirte a un dogma más o menos razonable, superstición o esperanza. Te ofrecen una mejor jaula. Puede ser confortable o no, dependiendo de tu temperamento, pero en todo caso es una prisión.

     Religiosa y políticamente, en diferentes niveles de cultura, esta conversión ocurre todo el tiempo. Las organizaciones y sus líderes prosperan en mantener al hombre en los patrones ideológicos que ellos ofrecen, sean religiosos o económicos. En este proceso yace explotación mutua. La verdad está fuera de todos los patrones, miedos y esperanzas. Si quieres descubrir la suprema felicidad de la verdad, debes desprenderte de todas las ceremonias y patrones ideológicos.

     La mente encuentra seguridad y fuerza en los patrones políticos y religiosos, esto da energía a las organizaciones. Están siempre los veteranos y los nuevos reclutas. Estos mantienen a las organizaciones, con sus crecientes inversiones y propiedades. El poder y el prestigio de las organizaciones atraen a aquellos que adoran el éxito y la sabiduría del mundo. Cuando la mente descubre que los viejos patrones ya no dan vida ni satisfacen, se convierte a otras creencias y dogmas más confortantes y fortalecedores. Entonces la mente es producto del entorno que se sostiene y recrea a sí mismo en sensaciones e identificaciones; y es por eso que se aferra a códigos de conducta, patrones de pensamiento, etc. Mientras la mente sea resultado del pasado, nunca descubrirá la verdad o dejará que la verdad nazca. Al aferrarse a las organizaciones descarta la búsqueda de la verdad.

     Obviamente, los rituales ofrecen a los participantes una atmósfera en la cual ellos se sienten bien. Individual y colectivamente, los rituales ofrecen una cierta tranquilidad a la mente; ofrecen un contraste vital a la vida monótona. Hay una cierta cantidad de belleza y orden en las ceremonias, pero fundamentalmente son estimulantes; y como ocurre con todo estimulante, aburren enseguida a la mente y corazón. Los rituales se convierten en hábitos; se convierten en una necesidad y uno no puede estar sin ellos. Esta necesidad es considerada una renovación espiritual, reunión de fuerza para enfrentar la vida, una meditación diaria o semanal, etc; pero si uno observa de cerca este proceso, uno descubre que los rituales son una vana repetición que ofrecen un maravilloso y respetable escape al auto-conocimiento. Sin auto-conocimiento, la acción tiene poco significado.

     La repetición de cantos, palabras y frases, adormecen la mente, aunque sea estimulante durante ese tiempo. En ese estado soñoliento, sí ocurren experiencias, pero son auto-proyectadas. Por más que sean gratificantes, estas experiencias son ilusiones. La experiencia de la realidad no ocurre a través de la repetición o de alguna práctica. La verdad no es un fin, un resultado o una meta; no puede ser invitada, porque no es algo propio de la mente.


* Este texto fue interpretado y traducido por Santiago Navarro



miércoles, 6 de abril de 2016

La verdad acerca de Picasso Plavella



     Había una vez una pareja de Pájaros Campana (Sam y Jenny) que migró al sur en busca de aprendizaje y nuevas vivencias. Tenían pensado quedarse por tiempo indefinido y contaban con la ayuda de sus buenos amigos Ed y Anna en la ciudad de “Silver Sea”, quienes les ofrecieron estadía. Los anfitriones y sus mascotas caninas (Tifón y Chimi) fueron de lo más hospitalarios con este dúo volador. Viajaron hasta allí principalmente para ayudar a Ed con sus proyectos y para que Sam pudiese asistir a un taller de construcción, el cual le costó 4000 semillas; monto algo elevado dirían algunos pero no se puede poner precio a lo que uno puede aprender, ya que estas construcciones sustentables tienen la capacidad de proveer recursos vitales a sus huéspedes. El curso que duraría 1 semana más o menos estaba dirigido por su amigo John, un águila de cabeza negra proveniente de esa región del sur, quien al igual que Ed, contaba con vasta experiencia en estas construcciones y ya andaban volando a la misma altura que sus colegas, las águilas norteamericanas de cabeza blanca.


      Llega el día de ir hacia el lugar de la obra. Sam se despide de todos y arregla un punto de encuentro con John para poder llegar y realizar algunos preparativos previos al inicio del curso. En la intersección de las calles Lujo y Cara se encuentran y parten rumbo a “Father's Mountains”, junto a otros buenos amigos de John, Martin y Joseph. En este lugar se llevaría a cabo la construcción y se quedarían en un camping cercano llamado “The little blue field” junto al resto de los estudiantes, más de 20 aves provenientes de distintos lugares de la región sudamericana. Al llegar a destino, los plumíferos se presentan y empiezan a conversar amistosamente. En ese momento conocen al dueño de la futura casa, Picasso Plavella. No se sabía mucho sobre él, era un ave Kakapo (especie parecida al ya extinto pajarraco “dodó”) y pertenecía a la religión “Harem de Cristo”. Decía estar instruido en las artes nutricionales e iba a estar a cargo de la alimentación del grupo. Luego cada uno elige un lugar para acampar y con ayuda de sus nuevos compañeros, Sam logra armar improvisadamente un nido con materiales que le prestó Ed. Una de las aves más zarpadas que llegó a conocer estaba al lado de su nido. Su nombre era Frank, un águila Poma de la región norte que sabía cultivar sus propias flores, las cuales más tarde la plumada pudo deleitar en rondas de risas y anécdotas. El clima estaba fresco y despejado la mayor parte del tiempo, con mucha buena energía, pero Sam todavía estaba adaptándose y le hubiera gustado compartir todo esto con su compañera Jenny desde un principio, quien ya estaba familiarizada con este tipo de proyectos desde hace más de 2 años, gracias a la constante investigación realizada por Sam durante ese tiempo.


     Arrancan a la mañana siguiente bien temprano. Desayuno a las 7:30 y partida a las 8 hacia la obra (o por lo menos esa era la idea, no a todas las aves les gusta el amanecer). Llegan todos al lugar y luego de algunas instrucciones por parte de John empiezan con la construcción, la cual demandaba considerable esfuerzo físico durante varias horas. Se utilizaron materiales reciclados en su mayoría para dicha edificación, eso ayudaba también al presupuesto sudamericano que se tenía en cuenta. Durante la mañana de ese día, Sam recibe un mensaje de Jenny (a través de una paloma mensajera, claro), comunicándole que ella iba a estar arribando al lugar del camping. Con muchas distancias de vuelo y una mochila pesada, ella logra llegar al finalizar la jornada para apoyar a su compañero. Luego de las clases teóricas y el arduo trabajo van todos al camping, donde disfrutarían de un “nutritivo” alimento. Como la mayoría de las aves eran omnívoras, esto generó cierta tensión con respecto a la calidad y variedad del alimento, el cual en una ocasión quedó corto y Sam no pudo disfrutar plenamente; igual él no protestó, además de no comer mucho por ser un ave delgada, contaba con el apoyo de sus compañeros, los cuales compartieron un poco de sus respectivas raciones. El menú era vegano como estaba previsto, pero dicen que el arroz puede ser fatal para algunas aves, especialmente en altas dosis durante varios días. Nadie quería mencionar el tema de la comida hasta que el sabio búho Álex, uno de los más veteranos estudiantes expresó sin filtro: “¡A mí no me gustó!”, lo cual abrió las puertas a más quejas durante el transcurso del taller. Luego entre batucadas, cánticos y humor sintieron que podían sobrellevar cualquier situación adversa gracias a la solidaridad que se generaba en el grupo.


      Pasan un par de días y Jenny empieza a sentirse incómoda por cómo la observaban Julia (una buitre secretaria de Picasso, quien al igual que él, no aguantaba estar mucho tiempo en el lugar de la obra, como ella misma expresó) y el propio Picasso, quien no aparecía demasiado los primeros días. Él tenía la oportunidad de ser parte de la construcción de su propia casa y compartir con la bandada durante ese período, pero no estaba presente para eso. Eran situaciones confusas, a Jenny la habían recibido de lo mejor, a pesar de no ser parte del curso oficialmente. Ella además habló con John sobre su estadía y él le dijo que no había problema con su participación. La hicieron sentirse una más y la incentivaron para ayudar en tareas sencillas, sin mucha demanda física, ya que Jenny tenía una condición delicada y los que se acercaron a ella estaban al tanto de esto. A pesar de eso ella ofreció su ayuda sin pedir nada a cambio, Sam compartía sus porciones de alimentos con ella y se quedaban en el campo donde estaban los nidos. Ahí el acceso era libre y Frederick (el dueño del camping, un halcón de la zona con amplio conocimiento en plantas medicinales) no tenía objeción alguna. Entonces, Jenny decide confrontar a Julia, quien se entera en ese momento que Sam estaba casado con Jenny y trata de cambiar su actitud hostil. Jenny sigue siendo ignorada por Picasso varias veces al intentar aclarar la situación. Lo máximo que obtuvieron de él fue: “¡No tengo tiempo para estas cosas!” y una simple mirada de desprecio hacia Jenny acompañada de un: “¡Pffff!”. Antes de esto, Picasso le había propuesto a John que Jenny abonase una suma de 1500 semillas para seguir ahí. Aparentemente ella era un número más para Plavella, una obrera más que recibía miradas despectivas porque descansaba mucho. Después de estas interacciones, Picasso se acerca a Sam y Jenny, quienes estaban trabajando en la jaula de acero. Como si fuera totalmente otra ave empieza a decir que la comida estaba “bendecida” para todos y que si no podían pagar ahora, que lo hagan después, por temor a que ocurriese algún accidente durante la construcción, como si fuera que a él le importaban los demás, lo cual era evidentemente una mentira. Había dos aves menores ayudando en las celdas botánicas de la construcción sin ningún problema, nadie los mandó a volar. Es que hay que ser medio boludo para lastimarse gravemente en una obra de este tipo, así como para estrellar un auto en una cuneta. Sin saber sus nombres y sin mirar a los ojos en todo ese tiempo que estuvieron en el lugar, Picasso termina su sermón y retoman el trabajo como si estuviera todo bien.


      Finaliza la careteada y la pareja ya sin ganas de trabajar para este tremendo imbécil, decide compartir con algunos de sus amigos lo que había pasado. Gian, una ave canaria contó el encuentro que tuvo con Picasso durante el almuerzo: “Estaba esperando que me sirvan la crema con frutillas y como había caído un poco de crema sobre la mesa (sucia y de madera) le pregunté a Picasso si me podía servir más. Él entonces agarra con su pata la crema que cayó y la arroja en mi plato. ¡Me quedé flipando!” - relata. Frank aleteó enfadado diciendo: “Nooo, chango! Este es un culiao, un cheto. Se quiere garchar minas hippies. Si era yo lo cagaba a trompadas, no piensen que todos son así acá. Ahora ya depende de ustedes si se quedan o no”. La pareja ya había tomado la decisión de marcharse antes de escuchar estas reacciones.


      Al terminar el día ambos regresan a Silver Sea y se despiden con el apoyo de los compañeros que estaban al tanto de lo ocurrido. Sam pensaba que lo mejor era aprender todo lo posible sobre estas construcciones para poder replicarlas en cualquier lugar, pero se dio cuenta que lo que más disfrutaba era conocer gente (o aves para el efecto del caso) con intereses y valores en común durante la experiencia. Recordó también las palabras de John: “Lo más importante en estas construcciones son las personas”



FIN


* Inspirado en hechos reales - (03/16 - MDQ, Arg)