jueves, 17 de septiembre de 2015

Conocimiento


Por Jiddu Krishnamurti



    El conocimiento es un destello de luz entre dos oscuridades, pero el conocimiento no puede ir encima ni más allá de la oscuridad. El conocimiento es esencial para la técnica, pero no puede alcanzar lo desconocido. Lo desconocido no puede ser atrapado en las redes de lo conocido. El conocimiento se debe dejar de lado para que lo desconocido exista; ¡he ahí la dificultad!



    Tenemos a nuestro ser en el pasado, nuestro pensamiento está fundado en el pasado. El pasado es lo conocido, y la respuesta del pasado está siempre eclipsando el presente, lo desconocido. El futuro no es lo desconocido, sino el presente. El futuro no es más que el pasado haciéndose camino a través del presente incierto. Esta brecha está llena de luz intermitente de conocimiento, cubriendo el vacío del presente, pero este vacío sostiene el milagro de la vida.



    La adicción al conocimiento es como cualquier otra adicción; ofrece un escape ante los miedos como el vacío, soledad, frustración; el miedo a ser nada. La luz del conocimiento es una cobertura delicada debajo de la cual reposa la oscuridad que nuestra mente no puede penetrar. La mente está asustada de lo desconocido, entonces escapa al conocimiento, a las teorías, esperanzas, imaginación; y este mismo conocimiento es un obstáculo para la comprensión de lo desconocido. El dejar de lado el conocimiento es invitar al miedo y negar la mente (único instrumento de percepción que uno tiene). Significa ser vulnerable al dolor, a la alegría. No es fácil dejar de lado el conocimiento. Ser ignorante no es estar libre de conocimiento. La ignorancia es la falta de conciencia de uno mismo; y el conocimiento es ignorancia cuando no existe entendimiento de uno mismo. Entenderse a uno mismo es estar libre de conocimiento.



    Puede haber libertad de conocimiento sólo cuando es comprendido el proceso de juntar, el motivo de acumulación. El deseo de acumular es el deseo de estar seguro, certero. Este deseo de certeza mediante la identificación, condenación y justificación, es la causa del miedo, lo cual destruye toda comunión. Cuando hay comunión, no hay necesidad de acumular. La acumulación es una resistencia de auto-encerramiento, y el conocimiento fortalece esta resistencia. La adoración al conocimiento es una forma de idolatría, no disuelve el conflicto y la miseria en nuestras vidas. La capa del conocimiento oculta pero no puede liberarnos de nuestra creciente tristeza y confusión. Los caminos de la mente no conllevan a la verdad ni a su felicidad. El saber es negar lo desconocido.



* Este texto fue interpretado y traducido por Santiago Navarro